
ZONA B: TIGRE DEJÓ SIN RESPUESTAS A ESTUDIANTES RC EN SU VUELTA A PRIMERA

El fútbol argentino volvió a rodar y en Victoria no hubo sorpresas: Tigre hizo lo que tenía que hacer. Sin brillar, sin sobrar nada, pero con oficio. El equipo de Diego Dabove derrotó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto y arrancó el Apertura con el pie derecho.
Fue un partido típico de primera fecha. Mucha tensión, poco vuelo y más nervios que claridad. Pero en ese escenario, Tigre se movió muy tranquilo. Esperó su momento, golpeó dos veces y después manejó el partido con la tranquilidad de quien sabe lo que quiere.
Desde el arranque quedó claro cómo iba a jugarse el partido. Tigre tomó la iniciativa, pero se encontró con un Estudiantes ordenado, compacto y decidido a no regalar nada en su regreso a la máxima categoría después de 41 años.
El equipo de Delfino plantó un bloque bajo, cerró bien los caminos internos y obligó al local a ir por afuera. Saralegui fue el más activo por derecha, pero chocó una y otra vez contra una defensa que se mostró firme, especialmente con Maffini y Ojeda ganando casi todo por arriba.
El Matador tuvo la pelota, pero no la profundidad. Estudiantes, por su parte, se limitó a resistir y a buscar alguna pelota parada para lastimar. El partido entró en un pozo: cortado, con faltas, sin ritmo y con pocas situaciones claras.
La más clara del primer tiempo fue un remate de Russo que encontró bien parado a Bacchia, mientras que del otro lado Estudiantes apenas inquietó con algún centro aislado. El 0-0 al descanso fue justo.
Tigre salió distinto del vestuario. Más decidido, más agresivo y con otra intensidad. Y esa actitud tuvo premio rápido.
A los 53 minutos, tras una pelota parada mal despejada por la defensa visitante, Alan Barrionuevo apareció en el área como si fuera un delantero más y definió de zurda para el 1-0. Un gol muy del libreto de Dabove: presión, rebote y eficacia.
El gol golpeó a Estudiantes. El equipo cordobés se vio obligado a adelantar líneas y ahí apareció el mejor momento del local. Con espacios, Tigre se sintió cómodo y empezó a manejar el partido con más claridad.
A los 65’, llegó el golpe definitivo. Saralegui armó la jugada, la defensa rechazó a medias y Jalil Elías, llegando desde atrás, sacó un derechazo cruzado imposible para Bacchia. 2-0 y partido prácticamente sentenciado.
Después del segundo gol, Tigre hizo lo que tenía que hacer: controlar el ritmo, cerrar los caminos y no regalar nada. Estudiantes intentó reaccionar más por orgullo que por fútbol, pero nunca encontró los caminos.
El ingreso de cambios no modificó el desarrollo y el partido se fue apagando sin sobresaltos. El final confirmó lo que ya se veía venir: victoria justa del Matador.
Tigre arrancó el torneo con tres puntos clave y la sensación de que tiene un equipo confiable, serio y competitivo. No brilla, pero sabe a qué juega. Y en el fútbol argentino, eso vale oro.
Para Estudiantes, el regreso a Primera dejó en claro que el orden alcanza, pero no sobra. Tendrá que ajustar detalles y animarse un poco más si quiere sumar en esta categoría.






ZONA B: RACING FUE SUPERIOR Y DERROTÓ POR 2-0 A ESTUDIANTES DE RÍO CUARTO

ZONA A: ¡Y VÉLEZ VA! DERROTÓ AL CALAMAR DE VISITANTE Y SIGUE INVICTO



ZONA B: ATLÉTICO TUCUMÁN MADRUGÓ AL LOBO Y VOLVIÓ AL TRIUNFO TRAS CINCO FECHAS



ZONA A: DURÍSIMA DERROTA DE ESTUDIANTES QUE SIGUE SIN ENCONTRAR LA VICTORIA


